(La foto es del vitral de La Anunciación, en el templo de Juan Viñas, Cartago).
Bueno, luego de seis meses sin postear ni pío, voy a intentar retomar el blogueo. Es que hemos estado muy ocupados: Felipe caminando, escalando, tocando y examinando todo (poniéndose todo en la boca); Sebastián con el cambio de escuela, amigos, con compañeritos muy inquietos y alguno que otro agresivo; y War y yo con el trabajo, el quehacer, los grupos apostólicos - que estamos de lleno en el servicio en la Iglesia. Dejamos el grupo de proclamación de la Palabra y la Pastoral Social para meternos de lleno en iniciar y coordinar los Matrimonios Sacramentales de San Roque, esto por invitación de nuestro cura párroco, Pbro. Carlos Jiménez.
Este nuevo reto nos llega en un buen momento, pues ambos estamos conscientes que Dios debe ser centro en nuestra vida familiar; que hay y habrá que hacer sacrificios y siempre se encontrarán escollos en el camino, pero con la ayuda de Dios, por medio de su Santo Espíritu y de la mano de Cristo, saldremos triunfantes en esta tarea.