
Uno ve con ojos distintos las cosas cuando está más cerca de Dios. Se aprecia más lo que aparenta ser simple y monótono… las mañanas frías y con lluvia no son feas, son un regalo más.
El ver a mi hijo mayor, Sebastián, alistarse solo es ahora más placentero que hace unos meses que lo sentía como que ya no me necesitaba para eso. Pero me necesita para mucho más… si apenas tiene seis años!
Que mi Felipe ya tiene tres meses y se quiere sentar (o por lo menos lo intenta), y que se babea viéndonos comer y aún no puede hacer más que tomar teta y fórmula… qué hace que estaba aquí adentro, pateando y empujando en todas direcciones.
El alivio cuando mi esposo llega del trabajo, saber que ya está aquí, con nosotros. Que él siempre entra llamando a los niños, eso es lindo porque cuántos niños no tienen quién los llame con ese cariño?
Un pinto bien hecho y una taza de café recién chorreado, el olor de ambos me da una sensación de paz y de hogar, de terruño.
El ver a mi hijo mayor, Sebastián, alistarse solo es ahora más placentero que hace unos meses que lo sentía como que ya no me necesitaba para eso. Pero me necesita para mucho más… si apenas tiene seis años!
Que mi Felipe ya tiene tres meses y se quiere sentar (o por lo menos lo intenta), y que se babea viéndonos comer y aún no puede hacer más que tomar teta y fórmula… qué hace que estaba aquí adentro, pateando y empujando en todas direcciones.
El alivio cuando mi esposo llega del trabajo, saber que ya está aquí, con nosotros. Que él siempre entra llamando a los niños, eso es lindo porque cuántos niños no tienen quién los llame con ese cariño?
Un pinto bien hecho y una taza de café recién chorreado, el olor de ambos me da una sensación de paz y de hogar, de terruño.